Vamos a hacer un viaje por esos rincones de Mallorca que quitan el hipo… ¡Pero solo son aptos si sabes dónde aparcar! En la isla, los lugares más impresionantes no están junto a una avenida o junto a un parking: están entre acantilados, curvas o en sitios recónditos. Porque los rincones vírgenes donde el mar parece una piscina natural requieren un pequeño esfuerzo.
Para llegar a las calas de Mallorca más escondidas necesitarás algo de destreza al volante, un poco de previsión y, sobre todo, saber exactamente dónde dejar el coche antes de emprender el camino a pie.
En este artículo de ROIG te contamos cómo llegar a las calas de Mallorca donde el aparcamiento es la llave que abre la puerta del paraíso.
Por qué las mejores calas de Mallorca son las más difíciles de alcanzar
La costa mallorquina está esculpida por torrentes que, a lo largo de años, han abierto brechas en los acantilados hasta morir en el mar en forma de pequeñas calas. Para proteger estos espacios de la sobreexplotación urbanística, la normativa balear ha restringido la construcción de parkings y servicios en las inmediaciones del mar.
El aparcamiento como verdadera barrera de entrada
En la gran mayoría de las calas vírgenes de la isla, la limitación no la pone el acceso al mar, sino la capacidad para aparcar el coche a una distancia razonable. Los ayuntamientos han eliminado los aparcamientos improvisados en los arcenes y caminos rurales para proteger el entorno.
Por tanto, el número de plazas de aparcamiento reguladas actúa como un «filtro natural» de aforo: cuando los estacionamientos oficiales se llenan, el acceso por carretera queda prácticamente bloqueado para el resto de visitantes.
Por qué necesitas coche para llegar a ellas
Las líneas de transporte público conectan los grandes núcleos urbanos y las playas turísticas principales, pero no llegan a los accesos de las calas más salvajes y apartadas.
Contar con tu propio rent a car en Mallorca te da la autonomía necesaria para llevar sombrillas, neveras portátiles y zapatillas de senderismo hasta los puntos de estacionamiento, además te da la libertad de cambiar de rumbo si una zona ya ha alcanzado su cupo diario. Pero si no quieres conducir, en ROIG ponemos a tu alcance nuestro transfer en Mallorca o coches con chofer en Mallorca para tu máxima comodidad.
Las reglas de oro para aparcar y no llevarte un disgusto
Para aparcar cerca de las calas vírgenes de Mallorca durante los meses de verano tienes que conocer las reglas del juego. Un despiste o una mala decisión de última hora pueden convertir un idílico día de mar en una multa abultada o un viaje en grúa.
Madrugar (la regla infranqueable)
Si quieres conseguir plaza en los aparcamientos autorizados de las calas más codiciadas, la disciplina horaria es fundamental. Llegar a la zona de estacionamiento antes de las 08:30 h o las 09:00 h de la mañana es la única garantía real para aparcar sin estrés.
A partir de las 10:00 h en temporada alta, la gran mayoría de los parkings pequeños cuelgan el cartel de completo y se forman molestas retenciones en los caminos rurales de acceso.
Restricciones y multas en temporada alta
Está rotundamente prohibido aparcar en las arcenes de las carreteras secundarias, sobre vegetación, en entradas de fincas privadas o bloquear caminos de evacuación de emergencia.
Las patrullas de la Policía Local y la Guardia Civil intensifican la vigilancia en los accesos costeros durante el verano y las sanciones por estacionar en zonas protegidas o prohibidas oscilan entre los 100 € y los 300 €, sumados a las tasas de retirada del vehículo por la grúa municipal. Presta siempre atención a las señales verticales de prohibición y a las líneas amarillas dibujadas en el firme.
Apps y aparcamientos de referencia antes de bajar a pie
Antes de activar el GPS de tu coche, investiga el punto exacto del aparcamiento oficial o disuasorio de la cala que vas a visitar. En muchas zonas (como en el entorno de Santanyí o las calas de Manacor) se han habilitado parkings de pago o zonas azules bien señalizadas desde donde arranca la caminata a pie.
Consultar aplicaciones de mapas en tiempo real o informadores locales antes de poner rumbo a la costa te evitará conducir a ciegas por caminos sin salida.
Si prefieres ir más a tu ritmo, puedes optar por reservar actividades en Mallorca organizadas. En ROIG contamos con una gran variedad de experiencias en Mallorca que te permitirán descubrir la isla con guías turísticos y con la comodidad de incluir el transporte.
El sureste virgen, entre Santanyí y Ses Salines
El sureste mallorquín es muy conocido por sus aguas de color azul turquesa y sus acantilados de piedra. Sin embargo, es importante saber dónde dejar el coche para poder a ir a descubrir sus calas más conocidas.
Caló des Moro y Cala s’Almunia
El Caló des Moro es, probablemente, la cala más fotografiada y famosa de toda la isla. Una estrecha manga de mar encajada entre paredes de piedra con aguas cristalinas que parecen una piscina. A su lado, Cala s’Almunia ofrece un encantador embarcadero tradicional labrado en la roca.
Está rotundamente prohibido entrar con el coche a la urbanización de Sa Comuna. El vehículo debe dejarse obligatoriamente en el aparcamiento público gratuito habilitado a la entrada de la urbanización de Cala Llombards (bien señalizado desde la carretera Ma-6100).
Desde allí, tendrás que caminar unos 15 o 20 minutos por las calles asfaltadas de la urbanización hasta encontrar la escalera de bajada a Cala s’Almunia o el sendero de tierra que conduce a la parte alta del Caló des Moro.
Cala Llombards
Una preciosa cala de arena blanca de fácil acceso, rodeada de acantilados bajos y pintorescas casitas de pescadores (escars) con puertas de madera donde se guardan los tradicionales llaüts.
A diferencia de sus vecinas, Cala Llombards cuenta con un aparcamiento asfaltado justo a pie de playa. Es muy cómodo si viajas en familia o cargado con sombrillas, pero su capacidad es limitada.
Si no llegas a primera hora de la mañana, la barrera de acceso se cierra y deberás aparcar en la parte alta de la urbanización y descender caminando por una larga rampa escalonada.
Cala Màrmols
Un paraíso salvaje y aislado, caracterizado por una playa de arena blanca escoltada por imponentes paredes de roca de 20 metros de altura. Es una de las calas más tranquilas del sureste debido a su difícil acceso a pie.
Pero no existe ningún aparcamiento cercano. La opción más habitual es dejar el coche en el aparcamiento del Cap de Ses Salines (al final de la carretera Ma-6110). Desde el faro, se debe emprender una preciosa ruta de senderismo bordeando los acantilados de la costa durante unos 5 kilómetros (aproximadamente 1 hora y cuarto de caminata de ida).
Es imprescindible llevar calzado adecuado, abundante agua y protección solar, ya que no hay sombras durante el trayecto.
El este salvaje cerca de Cales de Mallorca
La costa oriental de Manacor es conocida por sus barrancos y pinos que desembocan en las calas. Aquí, la distancia entre el último punto asfaltado y la arena hace que caminar sea impreciscindible, pero ¡merece mucho la pena!
Cala Varques
Considerada una de las calas vírgenes más impresionantes de Mallorca. Es famosa por sus aguas de color turquesa irreal, su cueva marina con galerías subterráneas y el impresionante arco natural de piedra (Es Pont) que domina los acantilados adyacentes.
El antiguo acceso por la pista de tierra de Es Camí de Cala Varques está cerrado al tráfico rodado. Debes dejar el coche en los apartaderos autorizados de la carretera principal Ma-4014 (entre Porto Cristo y Cales de Mallorca) o en zonas habilitadas cercanas.
Desde allí te espera una caminata de unos 30 a 40 minutos cruzando senderos de tierra hasta llegar a la bahía.
Cala Magraner y Cala Virgili
Dos calas contiguas que están encajadas en acantilados. Lacala Magraner es muy querida por los amantes de la escalada (por sus paredes verticales a pie de playa) y por quienes buscan huir de las masas, mientras que cala Virgili es un sitio diminuto de absoluta tranquilidad.
El punto de aparcamiento de referencia se encuentra en las inmediaciones de la carretera Ma-4014, cerca de la entrada a la urbanización de Cales de Mallorca. Tras dejar el vehículo, puedes continuar a pie cruzando la barrera de acceso por un camino rural llano durante unos 25 o 30 minutos.
El norte escondido en la Serra de Tramuntana
En el norte de la isla, la Serra Tramuntana se encuentra con el mar. Aquí las calas son de piedra, las panorámicas de infarto y el camino hasta la orilla exige un esfuerzo reconfortante al volante y a pie.
Cala Tuent
Ubicada a los pies de Puig Major, Cala Tuent es una bahía de grava y aguas cristalinas flanqueada por pinares. Es de las pocas calas salvajes de la Tramuntana que conserva una paz absoluta incluso en pleno agosto.
Se accede a través de la carretera Ma-2141 (la misma que conduce a Sa Calobra), tomando el desvío señalizado hacia Tuent. Tras recorrer un tramo espectacular de curvas flanqueado por olivos milenarios, llegarás a un pequeño aparcamiento sin asfaltar a pocos metros de la orilla. La capacidad es muy reducida, por lo que llegar temprano es clave.
Coll Baix (Cala des Coll Baix)
En Alcúdia se encuentra esta impresionante playa de aguas de azul profundo. Está custodiada por paredes verticales de roca calcárea de más de 200 metros de altura.
Se conduce desde Alcúdia hacia la zona del Mal Pas hasta alcanzar la pista forestal sin asfaltar que sube hacia el refugio de Coll Baix. Es imprescindible dejar el coche en la zona de aparcamiento habilitada junto al refugio.
A partir de ahí, se comienza con una caminata descendente de unos 30 o 40 minutos por un sendero que culmina en un tramo final sobre rocas a pie de playa. Importante: se requiere calzado cerrado y agarre seguro.
Cala Boquer
Cala Boquer se encuentra al final del Valle de Boquer, cerca de Port de Pollença. Esta cala de piedra está totalmente resguardada por la Serra de Cavall Bernat, y ofrece un paisaje de montaña colgado sobre el mar. Sus aguas transparentes son ideales para el snorkel.
Se aparca en el aparcamiento público de la entrada a la finca de las Cases de Boquer (en Port de Pollença). Desde allí, se emprende una excursión de senderismo muy llana y accesible de unos 45 minutos que atraviesa todo el valle entre palmitos autóctonos y cabras salvajes hasta desembocar en la cala.
El coche ideal para llegar a todas ellas con ROIG
Para llegar a los aparcamientos que dan acceso a estas calas vírgenes tendrás que conducir por carreteras de montaña, pistas secundarias y accesos de tierra o grava. Por eso, dentro de la flota de vehículos de ROIG contamos con coches de primera categoría que te garantizan la máxima seguridad. Consulta ahora nuestras ofertas de alquiler de coches en Mallorca y disfruta de paisajes vírgenes, naturales y preciosos a los que solo se pude llegar conduciendo.
Poder llegar a estos paraísos mallorquines solo está al alcance de las personas que planifican bien su ruta y cuentan con la autonomía de un coche propio. No dejes que las restricciones de aparcamiento ni los trayectos desconocidos pongan límites a tu verano en el Mediterráneo y ¡descubre las calas más espectaculares de Mallorca a tu propio ritmo!
